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sábado, 2 de febrero de 2013

La hora azul, de Massimo Scotti

La hora azul
 Massimo Scotti
Il. Antonio Marinoni
Océano Travesía, 2012

En este álbum ilustrado encontramos una historia dentro de otra. Tony Tanner, comerciante de estampillas, ha aprendido a viajar con lo mínimo. Un día en una estación de trenes, Tony descubre un libro muy antiguo en un banco de la estación. Con aspecto desgastado y delicado, resulta ser un misterioso diario que ha permanecido vivo hasta ahora desde el siglo XVIII

El diario pertenecía a una joven llamada Hortense que cuenta su historia de amor y desamor con el conde encantador, irresistible y diabólico de Saint-Germain, un mago aristócrata, alquimista, jugador... 

Tony se olvidará por un momento de donde está y se verá inmerso en la historia que está leyendo y su viaje se convertirá en un viaje en el tiempo. Se le presentará la autora del diario enfrente de su asiento en el mismo vagón y también el amado de ésta. Los dos le dejarán un mensaje y una misión a realizar.

Creo que estamos ante un libro del que podemos extraer muchos detalles pero que en un principio lo que más gustará al lector será el ver como el protagonista se queda tan absorto por la historia que la vivirá y la sentirá. Un aspecto con el que se puede sentir identificado el lector cuando lee. La imaginación y la fantasía cuando estas leyendo puede llevarte a lugares mágicos y a vivir momentos increíbles.

Además, aunque lo que me gusta cuando leo un libro es disfrutar de la lectura, en algunos me quedo con algún mensaje que me deja pensativa y aquí me quede con la idea de que en la vida hay que arriesgarse para vivirla: "Su vida había sido solamente una sucesión de días y viajes iguales, como los vagones de un tren per más de esas ventanillas, tal vez, había otra realidad. Por eso dicen que es peligroso asomarse".

La edición está muy cuidada tanto el texto como las ilustraciones. La tipografía es diferente cuando habla el narrador o hay diálogo a cuando está leyendo las palabras escritas por Hortense o Hortensia como la llama su amado. Es interesante descubrir cuando entendemos que le está hablando ella en persona porque cambia de repente la tipografía, parece que está leyendo el diario pero sabemos que ha pasado algo por este cambio.

Amor, muerte, inmortalidad, lucha, historia... Es muy curioso todo lo que podemos extraer de este álbum. También vemos un aspecto irónico del lema francés igualdad, libertad y fraternidad.

"Un cuento teñido de ironía y sofisticados ecos literarios, una trama aventurera, filosófica y seductora firmada por un brillante erudito literario, Massimo Scotti, e imaginada por el gran talento del refinado Antonio Marinoni." (Fuente http://www.oceanotravesia.mx)

En las ilustraciones también diferenciamos los momentos de la realidad del protagonista al de época que se revive en el diario. Las figuras de los dos enamorados aparecen en color negro.

Por último, me gustaría destacar algunos fragmentos del libro:

"Las cosas abandonadas dan miedo... solo son los niños los que se atreven a cogerlas"

"La muerte y el amor llegan cuando quieren y te rompen el corazón"

"Una persona que está muerta, y que ama a otra que está viva, pero que no puede morir"

Aquí podéis hojear el libro por dentro:


martes, 11 de enero de 2011

Limoncito: un cuento de Navidad de Javier Sáez Castán

Limoncito: Un cuento de Navidad
Océano Travesía, 2010
Autor: Javier Saéz Castán
Es Nochebuena. Al calor de la Estrella de la Navidad, la gente sonríe y se saluda por las calles.
Pero no todo es luz y alegría en la ciudad; en un lúgubre rincón, el solitario Elmer Campos consume su tiempo sumido en un sofá, comiendo pizzas de cangrejo...
Todo cambiará cuando la puerta se abra y se presente con una gran sonrisa Limoncito, el osito de su infancia.
Un cuento de Navidad dulce y con un toque ácido, como un caramelo de limón.
Pruébalo... quizás tu vida cambie.
Ressenya de Silvia Cantos en el blog Al·lots. El petit príncep:

Que Javier Saéz Castán és un crack creant àlbums il•lustrats no és cap novetat, l’estil d’aquest autor-il•lustrador, com ell mateix assegura, no segueix un patró, en cada obra empra estils i tècniques diferents, però si una cosa tenen en comú tots els seus títols és la genialitat amb la que estan concebuts, uns tocs d’humor i fines pinzellades d’ironia no acostumen a faltar, en obres que sovint són fruit dels somnis, i que estan concebudes com un tot, ell no separa text d’imatge, treballa amb el conjunt, res no es deixa a l’atzar, cada línia del dibuix i cada lletra del text té un sentit, darrera el sentit literal.

Després d’haver gaudit escoltant l’autor parlar de La merienda del señor verde, em vaig plantejar remirar i rellegir els seus àlbums buscant matisos que no hagués sabut captar abans, i així va ser. En segones i posteriors llegides et sorprens copsant nous detalls en les seves pàgines. Si penso en un adjectiu per definir la creació de Saéz Castán, només se m’acudeixen sinònims de múltiple, ja que tot té més d’un significat en la seva obra.

La història de ‘Limoncito’ ens situa a la nit de Nadal, amb gent que somriu i es saluda pels carrers. Però on no tot és llum i alegria. A la ciutat, en un llòbrec racó, el solitari Elmer Campos consumeix el seu temps estirat en un carrincló sofà verd, menjant pizza de cranc i bevent black dog... Tot canviarà quan la porta s’obri i es presenti amb un immens somriure en Limoncito, l’osset de la seva infància. Un conte de Nadal dolç i amb un toc àcid, com un caramel de llimona. Tasta’l... potser la teva vida canviï.

Aquesta vegada, el Javier ens sorprèn amb un estil expressionista, que ens transporta a l’Amèrica de mitjan segle XX, amb una estètica ben curiosa, que no tinc cap dubte que amaga significats més enllà del que resulta evident. Una d’aquelles històries que d’entrada pot semblar tòpica i típica, amb moral final inclosa sobre el Nadal, i tot el que l’envolta, però no us deixeu enganyar, amb Javier Saéz Castán, mai no és res el que sembla.